Situado el la parte superior del MontSerrat, a 157 metros del nivel del mar, posibilita una visión de 360 grados de toda la Ciudad y también vistas parciales de los municipios de São Vicente, Cubatão, Guarujá y Praia Grande. La imagen de Nuestra Señora de Montserrat, patrona de Santos, y celebrada el 08 de septiembre y las historias de sus milagros son la gran atracción del lugar, un verdadero marco en el corazón de la ciudad.
La construcción de la capilla aconteció entre 1598 y 1603, y el acceso al santuario puede ser hecho por tranvía, que funciona sobre carriles en sistema funicular, o por escalares con 415 escalones, que tiene 14 nichos con representaciones de la Vía Sacra. El Montserrat recibió esa designación en 1604, por orden del entonces gobernador Don Francisco de Souza, español devoto de la santa, patrona de Barcelona, un año después de la construcción de la capilla. Hasta entonces, el local era llamado Cerro de São Jerônimo.
Se cuenta que, en 1614, cuando el corsário holandés Joris von Spielbergen invadió la villa, parte de la población huyó para la montana. Al intentar seguir detrás della, los corsarios fueron enterrados por tierra y piedras que cayeron de la montaña. El pueblo atribuyó el hecho a un milagro de Nuestra Señora del Montserrat, lo que acabó por hacerla patrona de la ciudad. En 1927, se inició el sistema de transporte por funicular , con la inauguración del Salón de Fiestas y Restaurante de la S/A Elevador Montserrat.
Además de contar con terrazas y mirador, en 1934 el edifício se convirtió en sede del Casino de Montserrat, que recibió artistas como Carmem Miranda, Francisco Alves y Sílvio Caldas hasta ser cerrado en 1946, cuando el presidente Gaspar Dutra prohibió el juego en Brasil. Reformado en 1998, el edificio dispone de cafetería y sus espacios se destinan a eventos sociales y culturales.
Santuario de Nuestra Señora del Monte Serrat
Panteón de los Andradas
Foto superior: Tadeu Nascimento
Panteón de las cenizas de José Bonifácio de Andrada e Silva, el ‘Patriarca de la Independencia’, y de sus hermanos Antonio Carlos, Martim Francisco y sacerdote Patrício Manuel, el panteón fue inaugurado el 7 de septiembre de 1923. El templo cívico ocupa el espacio de la antigua portería del Convento del Carmen y cuenta con monumento proyectado por el escultor Rodolfo Bernardelli, hecho en Italia – las piezas llegaron en 19 cajas, salieron a subasta por cuestiones aduaneras y adjudicadas por comerciantes y por la Sociedad Humanitaria de Santos.
Palacio José Bonifácio
Foto superior: Tadeu Nascimento
Sede del ayuntamiento, el Palacio José Bonifácio homenajea a uno de los más ilustres santista, el Patriarca de la Independencia de Brasil. Con las estatuas de Mercurio y Minerva a la entrada, el edificio, construido en el periodo áureo del café, es una de las pocas edificaciones públicas de la Provincia de São Paulo que mantiene la estructura original y la más grande de la parte de la decoración preservada.
El inmueble está lleno de simbolismos, que remiten al pasado filosófico y a la importancia histórica de José Bonifácio de Andrada e Silva. Inaugurado en enero de 1939, tras dos años de obras, es la quinta sede del Poder Legislativo – y la primera en edificio propio. Ocupando un terreno con 2.847,15m², la edificación, con siete pisos, pesa cerca de 12 mil toneladas y fue construida con 2 millones y 50 mil ladrillos.
Colina de Santa Catalina
Foto superior: Tadeu Nascimento
La Colina de Santa Catalina es el marco de la fundación de Santos – saber o lugar exacto de su formación es un privilegio de pocas ciudades del mundo. Ese pequeño monte lleva el nombre de la capilla que existió en la falda de ese pequeño monte, construida en 1532.
En 1591, el pirata inglés Thomas Cavendish saqueó el poblado, destruyó la capilla y echó en el mar la imagen de Santa Catalina de Alejandría. Después de 72 años, durante una pesquería con red, esclavos jesuitas retiraron, casualmente, la imagen del agua.
Junto a la capilla, fue instalada, en 1543, la primera Santa Casa de Misericordia de Brasil. Durante años, la colina concedió piedras para la pavimentación de las calles y la ampliación del puerto.
Museo del Café
Foto superior: Tadeu Nascimento
Un lugar que reúne tradición, arquitectura, historia, sabores y aromas. Instalado en un edificio de estilo ecléctico, con 6 mil m² y más de 200 puertas y ventanas, el Museo del Café, inaugurado en 1998, es mucho más que un local turístico que exalta el principal producto brasileño de exportación a finales del siglo 19. Es una experiencia de variadas sensaciones, que van desde el inicio del cultivo del grano hasta la consolidación del café como uno de los símbolos nacionales. Exposiciones permanente y temporales, obras de arte, mobiliario de época, tienda temática y cafetería que sirve los mejores granos café – e incluso el más caro y raro del país - son algunas de sus muchas atracciones.
Museo de Arte Sacro
Foto superior: Francisco Arrais
El complejo arquitectónico benedictino, compuesto por la Iglesia de Nuestra Señora del Destierro y el antiguo Monasterio de San Benito, es hoy el Museo de Arte Sacro de Santos. Él fue inaugurado el 11 de julio de 1981, por iniciativa del entonces obispo diocesano Don David Picão.
El acervo reúne más de 600 piezas sacras y religiosas, de cuño erudito y popular del siglo XVI al XX, entre esculturas, pinturas, objetos litúrgicos e indumentarias. Hace parte del acervo la imagen más antigua de Brasil con autor conocido: la de Nuestra Señora de la Concepción, datada de 1560, de João Gonçalo Fernandes.
Mercado Municipal
Foto superior: Francisco Arrais
Construido en 1902 para abrigar los dos establecimientos del género que funcionaban en la ciudad, el Mercado Municipal tenía, originalmente, estilo almenado.
Reconstruido en 1947, fue ampliado en 1955, cuando recibió el segundo piso y el pabellón de pescado.
Dispone de 54 compartimentos con carnicerías, fruterías, ultramarinos, pescaderías y almacén japonés, que ofrecen productos al por mayor y al por menor, además de restaurantes. Promueve, regularmente, eventos, ferias de artesanías, fiestas y festivales.
Estación del Valongo
Foto superior: Anderson Bianchi
Verdadera reliquia arquitectónica, la Estación del Valongo fue la primera de la Provincia de São Paulo a oír el silbido de un tren. Proyectada en Inglaterra e inaugurada en 1867 por la São Paulo Railway, posee líneas neoclásicas inspiradas en la estación londrina Victoria Station, siendo la única construcción de Santos preparada para la nieve.
El edificio fue construido por iniciativa de Irineu Evangelista de Souza, el Barón de Mauá, para atender a la línea São Paulo-Santos, una de las pioneras en Brasil. Ese ferrocarril es considerado una de las mayores obras de ingeniería ferroviaria del mundo, a causa de la inclinación de la Sierra del Mar y de un trayecto de ocho kilómetros que recuerda una montaña rusa en cámara lenta.
Conjunto del Carmo
Foto superior: Tadeu Nascimento
Patrimonio nacional desde 1940, el Conjunto del Carmo, con dos iglesias, es considerado uno de los más antiguos santuarios del barroco brasileño. Del siglo XVIII, la Iglesia de la Venerable Orden Tercera de los Carmelitas, una asociación religiosa laica, se destaca por altares de madera en estilo “rococó”, por las pinturas de Frei Jesuino del Monte Carmelo (1764-1819) y la pila de agua bendita de 1710. Los altares laterales están las imágenes de Cristo en la Vía Sacra y se consideran los más importantes de Santos por la unidad de estilo – gracias a esas imágenes, el templo, bendecido en 8 de abril de 1760, es conocido como la Iglesia de la Pasión de Cristo. Al lado de la Orden Tercera se encuentra la Iglesia de los Freis Carmelitas, del Convento del Carmo, con fecha de 1599. Sus altares dorados, en madera, son de estilo “barroco” y adornados por imágenes devocionales del siglo XVIII. El presbiterio tiene bancos de madera utilizada para la celebración del oficio de los frailes. También se destacan en la iglesia, las pinturas de Benedicto Calixto y bellas antorchas. Las iglesias son unidas por torre con campanário, creando una fachada inusual en el “ barroco”, recubiertos de azulejos marianos originales del siglo XIX.
Casa Tuiuti
También conocida como Palacio Mauá, es el edificio residencial más antiguo de Santos y hoy se presenta con fines comerciales. Construido en 1818, la mansión, con 3 mil m², fue reformado varias veces, pero sin cambios importantes en sus características arquitectónicas.
El solar fue mansión para tradicionales familias santistas, entre ellas a de políticos, como el coronel José Antonio Vieira de Carvalho, gobernador del Fuerte del Itapema y también juez, concejal y presidente de la Cámara, cuando ese cargo correspondía al de alcalde. Fue en ese edificio que se realizó, en 4 de marzo de 1822, el mayor y más suntuoso baile santista del siglo XIX, denominado ‘Festa dos Meteoros’.
El espacio, ahora se volvió a los eventos y actividades culturales, fue también sede de los bancos Mauá, Santos y Mercantil, y fue guarnición de las tropas del imperio, durante la Guerra del Paraguay. En 1887, la exportadora norteamericana Hard Rand pasa a ocupar el palacio, amplía su propriedad y allí pasa a funcionar a partir de 1922.
En la década de 80 la casa fue escenario las grabaciones de la novela Los Inmigrantes, de la TELE Bandeirantes.
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