Su historia comenzó en 1897, con la inauguración de un ginásio de madera, con velódromo, graderío y bar. En 1909, fue sustituido por un teatro con l.500 asientos y una acústica perfecta . En 1924, el edificio fue reinaugurado con la configuración actual y 2.300 asientos. La decoración destaca en el salón noble, el arte del italiano Adolfo Fonzari, iluminada por 39 candelabros. En forma de herradura, permite que el público pueda observar todos los detalles de las escenas y el foso de la orquesta comporta 100 profesionales. El edificio fue muy usado para actividades políticas y el teatro, restaurado, volvió a funcionar en 2006.